En un debate político sobre el aborto un hombre que estaba en contra del mismo dijo: “estoy seguro que cualquier mujer que aborta, siente un profundo dolor en su ser interior”. Su contendora, una mujer a favor del aborto le contesta: ¡Te equivocas…. Yo aborté y no siento ningún dolor!”  Esta respuesta causó gran revuelo pues normalmente pensábamos que efectivamente la mujer quedaba sumida en una profunda culpa y nos encontramos con alguien que siente alivio por haberlo hecho.

Hay mujeres veinteañeras que nunca han quedado embarazadas, pero salen a protestar a la calle para tener el derecho a un aborto seguro. En Europa se están dando casos de mujeres más maduras que optan por sacarse los ovarios estando en época reproductiva porque simplemente han escogido no ser madres.

Otras no quieren buscar una pareja, son exitosas profesionales en sus trabajos y deciden embarazarse en su casa con semen que les mandan por un servicio de correo dispuesto por el gobierno. Quieren tener hijos y criarlos sin un padre, rechazando el matrimonio.

Estas políticas e ideologías que fomentan el aborto seguro, legal y gratuito, traen secuelas en las tasas de natalidad. Como le ha ocurrido a China que instauró la política del hijo único en 1.979. Esta política consistía en prohibir el nacimiento de un segundo hijo en el matrimonio, para ello promovieron el uso de anticonceptivos, castigando con millonarias multas a las familias que no cumplían. Pero fueron más allá y forzaron las esterilizaciones masivas en mujeres fértiles y los abortos.

Los abortos eran selectivos, es decir, si el feto era una niña se abortaba y si llegaba a término el embarazo, las niñas eran abandonadas en orfanatos y en las calles, o simplemente fueron asesinadas. Era habitual escuchar las noticias de niñas recién nacidas encontradas tiradas en los basureros. Fueron tantas las niñas asesinadas que ahora no hay mujeres disponibles para casarse y muchos hombres salen a países vecinos a buscar esposas o deben optar por quedarse solteros. Aunque algunos salen a robar la esposa de otro y mantenerla prisionera en su casa o recurrir a traficantes para que hagan el trabajo, con todas las vulneraciones agregadas que conlleva hacer algo así.

Esta política del hijo único fue derogada el año 2.015. Parar los nacimientos y promover los abortos solo provocaron un desequilibrio de la sociedad china. La tasa de natalidad sufrió la reducción  más baja de toda su historia y el envejecimiento de la población que a la fecha no se ha podido revertir. Sin embargo, aún aparecen niñas tiradas en la basura y los niños que fueron escondidos por sus padres no tienen ningún derecho a educación ni poseen identificación.

¿Por qué entonces las nuevas ideologías promueven estas políticas abortistas? Aquí nos dicen que es para cuidar la salud pública y la dignidad de las mujeres, un bien social signo de libertad; denostando de paso la tarea de la iglesia cristiana como promotora de la vida y del antiaborto. Para estos sectores la iglesia es uno de los peores obstáculos porque tienen claro que el pueblo cristiano asume los valores de la Palabra de Dios y la vida solo Dios la puede quitar. Como no pueden contra este argumento prefieren calificarnos de fanáticos y poco científicos.

La Biblia nos enseña que la vida siempre debe primar. La historia de los niños perseguidos por la espada son muchas. Por Ejemplo:

-El caso de Moisés, que se salvó a diferencia de muchos niños hebreos que estaban siendo asesinados al nacer por una orden del faraón (Éxodo 1:16: Y les dijo: Cuando estéis asistiendo a las hebreas a dar a luz, y las veáis sobre el lecho del parto, si es un hijo, le daréis muerte, pero si es una hija, entonces vivirá).

-Los niños que estaban siendo sacrificados al dios Moloc por el pueblo de Israel por idolatría (2 Reyes 16:3: “…sino que anduvo en el camino de los reyes de Israel, y aun hizo pasar a su hijo por el fuego, conforme a las abominaciones de las naciones que el SEÑOR había arrojado de delante de los hijos de Israel).

-La persecución de los niños por orden de Herodes (Mateo 2:16: Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos).

Los profetas hicieron referencia a esto, como en Ezequiel 16:4-5: “El día en que naciste no te cortaron el ombligo, ni te bañaron, ni te frotaron con sal, ni te fajaron. Nadie tuvo compasión de ti ni se preocupó de hacerte esas cosas”.

Y el profeta Jeremías en 31:15 dice: “Se oye una voz en Ramá, lamento y llanto amargo. Raquel llora por sus hijos; rehúsa ser consolada, por sus hijos que ya no existen”.

Hoy hay Raqueles que ya no lloran por sus hijos, Raqueles que ya no se amargan porque no sienten dolor por los hijos que han perdido, no les tienen compasión, no los consideran seres humanos. Esto es solo el reflejo de un mundo caído donde los niños son víctimas de sus propios padres.

“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre…Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”. (Salmo 139:13 y 16)… Palabras santas que dan dignidad a esta humanidad necesitada de compasión.

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