Preguntas y Respuestas

Cuando Jesús es hecho pecado pierde la comunión con el Padre?

El Apóstol  Pablo en 2 corintios 5:21 dice “al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en el.

Por otra parte en el salmos 22, vemos practicamente un guion de lo ocurrido en el Gólgota, en comparación al versículo de Corintios, entendemos que hubo una exposición de pecado que cayó sobre la humanidad de Cristo, por que así debía de ser, en Levítico 9:3, observamos como el peso, la culpa del pecado caía sobre una animal indefenso puro y sin mancha.

Es así que cuando nuestro Señor y Salvador Jesucristo moría en la cruz, el Pecado de la humanidad, cayó sobre él, se cubrió de inmundicia, de iniquidad, de toda la maldad del hombre, es en ese instante que nuestro señor experimenta la Soledad, el separamiento del hombre con Dios por causa del pecado, Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.

Jesús  es objeto de la ira de Dios sobre la humanidad caída en pecado y todo el peso de la paga del pecado cubrió la humanidad de Cristo, Isaías 53:5 “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”.

Por un momento Jesús dejo de ser hijo y se convirtió en el Cordero de Dios, ordenado para ser sacrificado.

Romanos 8:32ª “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros”

Filipenses 2:7-8 “sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;  y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

El hecho de que nuestro Salvador se haya cargado sobre su cuerpo nuestros pecados (1 Ped. 2:24) No significa que ÉL haya perdido la comunión con el Padre, Jesús mantuvo su comunión intacta de tal manera que consumó su propósito con su muerte en la cruz, de perdonarnos, salvarnos y hacernos sus hijos a todo aquel que lo acepta como su Salvador. Su naturaleza es única y su relación es permanente Mat.11:27.

A que se refiere el Apóstol Pedro cuando dice "Sed santos, porque yo soy santo" en 1 Pedro 1:16

En ese versículo Dios nos manda a ser como él es, puros, sin contaminación, llenos de amor, pero en nuestra realidad a ser totalmente diferentes a lo que el mundo es.

La palabra santo se identifica como ser separado, podríamos decir, diferentes, distintos, es ahí cuando la Santidad de Dios actúa en nosotros, plasmando el carácter del hijo en nuestras vidas por su santo Espiritu, esa es nuestra meta en este plano terrenal, ser como Jesús, luchando cada día contra todo aquello que nos impide lograrlo.

Logramos obtener esa santidad, no por nuestras fuerzas, si no por la gracia de Dios en Jesucristo, manifestada en nosotros por su Santo Espiritu, el cual habita en nuestras vidas convirtiéndonos en un templo para Dios

1 Corintios 3:16-17 “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?  Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”.

Esa magnífica santidad de hace evidente en nuestra vida por medio de una característica importante que evidencia que somos hijos de Dios que es el amor.

Gálatas 5:22 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe”.

El Apóstol Pedro, recomienda a los hermanos que mantengamos una identidad, que somos un pueblo especial para Dios (1Ped. 2:9), que lo que debe de identificarnos como hijos de Dios, es justamente su santidad, recomendación que se la tiene desde la antigüedad (Lev. 11:44) hasta ahora, él quiere que ese atributo de santidad que proviene de él, se manifieste en nuestra forma de vida, y esa identidad y forma de vida nos lleva a conocer a Dios (Hebreos 12:14), Dios desea que su pueblo sea santo, como él lo es.