Varias son las preguntas que nos hacemos al pensar en las pirámides de Guiza de Egipto, pues son un referente constructivo para la humanidad y hay que mencionar que los cristianos no estamos excluidos de estas incógnitas; ¿Cómo fueron construidas? y ¿Por qué fueron construidas? Son las preguntas que vamos a aclarar en este análisis, finalmente haremos una comparación con la doctrina de nuestra amada Iglesia Filadelfia.
La pirámide de Keops es la más alta construcción de este tipo ubicada en la meseta de Guiza, está datada aproximadamente hacia el 2500 antes de Cristo y a la actualidad suman más de 4 mil años y a pesar del paso del tiempo esta pirámide sigue de pie, ello nos demuestra que fue construida de una manera tan minuciosa para resistir miles de años.
Vamos a señalar varios datos históricos y geográficos para crear un concepto de lo que es esta pirámide (Los estudios son realizados y publicados por Glen Dash, arquitecto especializado en construcción egipcia).
· La pirámide de Keops no es de 4 lados, es de 8 lados, los cuales son imperceptibles a la vista normal, este aspecto solo puede ser observado desde el aire, ya sea en el crepúsculo del amanecer o anochecer de los equinoccios (solo dos veces al año).
El propósito de diseñar estos 8 lados fue un método guía para que cada lado tenga la misma cantidad de bloques y el cuadrado de la base sea perfecto.
· La pirámide tardó en construirse un aproximado de 40 años.
· No fue construida en su mayoría por esclavos, fue construida por familias egipcias obreras, ingenieros y arquitectos también egipcios. La exactitud y pulcritud de este templo de descanso debía ser perfecto para estar a la altura del faraón.
La pirámide es la tumba del faraón. Según las creencias egipcias, las tumbas de los faraones son templos para pasar a vivir con sus dioses, por esto era necesario que sea una construcción imponente.
· El propósito de la pirámide es resistir la eternidad.
· La última capa de la pirámide fue de piedra caliza, la pirámide en un inicio fue blanca.
La otra incógnita es ¿Cómo fue construida? Hasta el anterior siglo esto podía ser considerado una incógnita, ya que bastantes de las piedras usadas para construir la pirámide pesan más de 8 toneladas. Considerando la geografía y época de construcción se hace increíble el método que llevaron a cabo los obreros egipcios, pero todo fue cuestión de un cálculo preciso en cuanto a meteorología, astronomía, ingeniería, mecánica y arquitectura.
· Meteorología: Estudiaron las aguas del Rio Nilo, como se comportaba y a qué horas la marea se alzaba para facilitar el traslado de la piedra por medio de agua.
· Astronomía: Estudiaron las épocas del año en las que el Rio Nilo tenía la marea alta y la dirección a la que deben llevar las piedras.
· Ingeniería: Aquí es cuando aparecen los trucos de traslado. Estudiaron la mejor forma de transportar piedras de 8 toneladas por el desierto y de mano de la mecánica lo lograron. Entendieron que deslizar la piedra era el método más fácil.
· Mecánica: Hicieron trineos de madera sobre los cuales iban las piedras y para evitar la fricción solo mojaron el camino de arena con agua. Esta técnica facilita bastante el traslado. Ya en la base de la pirámide subieron las piedras por medio de rampas.
· Arquitectura: El cálculo y diseño tanto exterior como interior de la pirámide estaba a manos del arquitecto, esta era la persona con la cual el faraón se comunicaba y le daba a conocer su deseo.
Ahora se puede entender mejor cómo y por qué fueron construidas las pirámides, eran tumbas o templos de descanso para el difunto faraón. Los egipcios le daban tal importancia a este proceso para –según ellos– poder unirse a sus dioses. Analógicamente este puede ser un error del cristiano también, pensar que por buenas acciones o crear grandes cosas obtenemos salvación, y no hay nada más alejado de la verdad. La Biblia lo relata en Juan14:6 –Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Es el hecho de aceptar a Jesús como nuestro salvador lo que nos regala un pase a la vida eterna, no necesitamos edificar grandes templos, crear grandes carreras, buscar el éxito humano, sino tan solo creer en Jesús y servirle. De los obreros egipcios podemos aprender el valor, la perseverancia y el ingenio por alcanzar un objetivo, en nuestro caso como cristianos es la gran comisión relatada en Mateo16:15.
Filipenses 3:8 nos dice: “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”; nada que podamos lograr en este mundo se compara a vivir con Dios. Por más grande que sea un templo no se compara en lo absoluto a la presencia de Dios.
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). No buscamos sorprender a los humanos, buscamos agradar a Dios, acercarnos a su corazón y dejar que Jesús como arquitecto divino tome el control de nuestra vida, permitir que este arquitecto diseñe nuestro camino hacia la patria celestial!