Una de las actividades que se ha continuado desarrollando durante la pandemia en todos los países del mundo ha sido la educación de los niños y jóvenes. La crisis sanitaria que padece el país causada por el covid-19 ha alterado muchas de las formas en las que nos relacionábamos a nivel: político, económico, social y educativo. En este último, la transición de una modalidad presencial a una virtual implicó experiencias positivas y negativas que nos permitieron reconfigurar el proceso de enseñanza y aprendizaje en todos los niveles y nos exigió un reordenamiento de las prácticas cotidianas.
Una de las actividades que se ha continuado desarrollando durante la pandemia en todos los países del mundo ha sido la educación de los niños y jóvenes. La crisis sanitaria que padece el país causada por el covid-19 ha alterado muchas de las formas en las que nos relacionábamos a nivel: político, económico, social y educativo. En este último, la transición de una modalidad presencial a una virtual implicó experiencias positivas y negativas que nos permitieron reconfigurar el proceso de enseñanza y aprendizaje en todos los niveles y nos exigió un reordenamiento de las prácticas cotidianas.
Las autoridades educativas, los docentes, los estudiantes y padres de familia han trabajado y siguen trabajando para que esta empresa de formación estudiantil y docente no se detenga y sea favorable para las familias y el pueblo en general. La Autoridad Educativa ha implementado el “Plan de Contingencia Educativa” brindando lineamientos y normativas para la educación presencial, virtual, a distancia y educación en casa llamada “Homeschool”.
Los docentes cumplen su rol utilizando las tecnologías de informática y comunicación (TIC), brindando guía, clases online y distintas estrategias para el proceso de enseñanza y aprendizaje. Utilizan aplicaciones digitales con el servicio de video llamadas como “zoom”, plataformas educativas como “Moodle”, entornos virtuales de aprendizaje como “Edmodo” y otras herramientas que han tenido que aprender a utilizar durante la marcha con el objetivo de enfrentar el tiempo de crisis y cambios presentes. Los pros de las clases virtuales radican en el desarrollo de las habilidades informáticas, esta modalidad ha permitido desarrollar un pensamiento creativo y constructivo en todos los miembros de la comunidad educativa Filadelfia. Una habilidad que han desarrollado los docentes es acompañar a sus estudiantes siempre de forma efectiva, para que estos sientan que hay alguien detrás de la pantalla del computador o celular, preocupado por su aprendizaje. Han mejorado en el manejo de las plataformas, han adquirido mayor disciplina y responsabilidad en cumplimiento de tareas, participación en las clases sincrónicas, independencia, crecimiento personal y un horario de clases que se cumple a pesar de la distancia física entre alumnos y docentes. Los padres de familia han sido determinantes en su compromiso con la educación de sus hijos en este tiempo difícil de muchas limitaciones. Han tenido que adaptarse al confinamiento, adquirir equipos tecnológicos como computadores, telefonía digital e internet para la educación online de sus hijos y cuidarlos para evitar el contagio. Los padres han cambiado su forma de trabajo y en muchos casos han enfrentado la pérdida de los mismos o la reducción de sus ingresos por diversos motivos causados por la pandemia.
Algo fantástico de esta modalidad es que podemos presentarnos en tiempo real y tener la opción grabar la clase, si así lo desean los alumnos y docente. Si el alumno no se puede conectar o si por alguna circunstancia falta, él puede revisar la clase en otro momento; una desventaja es la eventual desconexión de internet e, incluso, la falta de computadora. Para nosotros todo fue de un día para otro; pertenecemos al régimen de estudio “ciclo sierra”, en tiempo de clases, segundo quimestre. Concluimos la semana con clases presenciales y lunes “fue una locura”, los colegios tuvimos que reinventarnos, transformamos nuestra modalidad presencial a una nunca antes experimentada, que si bien es cierto ya existía, no había sido considerada dentro de nuestra propuesta pedagógica y con el transcurso de los días nos capacitamos para no solo ser maestros online sino para ser animadores de TV, crear videos superando al tik tok y llamar la atención de nuestros estudiantes. Algunos docentes compraron una pizarra de verdad para que los chicos sientan conexión con la clase presencial.
Tuvimos que establecer reglas del salón virtual y aunque la mayoría las ha aprendido a algunos aún les cuesta adaptarse. En ocasiones sucede que, en pleno desarrollo de la actividad, intervienen para pedir permisos como: puedo ir al baño, tengo mucha sed, puedo tomar agua, o abren micrófonos y se escucha de fondo ruidos como ladridos, conversaciones ajenas a la clase y un sinnúmero de situaciones. Lo importante es atravesar esta adversidad superando los obstáculos y nunca descuidando la calidad. En el ámbito educativo esta pandemia sirvió para transformar las amenazas en oportunidades y tanto docentes como estudiantes desarrollaron destrezas y habilidades al manejar la tecnología adquiriendo competencias virtuales mediante su propio esfuerzo, lo que conlleva a un aprendizaje holístico integral y significativo. Puedo decir que los profesores de nuestra Unidad Educativa han sabido manejar bien la situación e incluso han mejorado su labor de educar, se han organizado excelentemente.
Finalmente, y con la experiencia adquirida podemos decir que las clases presenciales son mucho más efectivas que las virtuales, con sus debidas reservas, pero también se ha demostrado que no hay impedimentos para la educación; hemos aprendido que una clase presencial sin tecnología se convierte en una clase tradicional y, con tecnología, es la nueva era escolar, se puede lograr grandes cambios y el que quiere, puede. Las instituciones educativas evangélicas como la nuestra además del desarrollo del currículo online, deben promover el estudio de la Biblia como fuente de valores, la oración permanente por las necesidades de los demás y la participación de la familia en programas espirituales online, que gracias a las TIC se puede tener al alcance en todo momento. Como creyentes, debemos apoyar la educación cristiana, sabemos que el Maestro más maravilloso es el Señor Jesús, por tanto, nada es mejor para formar a nuestros estudiantes que su bendita Palabra.
Para todo tiempo existen dos textos bíblicos que inspiran e impulsan a vivir con fe y seguridad, son declaraciones espirituales aplicables a la comunidad educativa durante el proceso de enseñanza y aprendizaje: El primer texto lo encontramos en Juan 16:33 “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”. El divino Maestro nos acompañará mientras dure la pandemia, al final de la misma seguiremos siendo victoriosos por su gracia, en este andar seguro los estudiantes continuarán su formación para convertirse en profesionales cristianos que sirvan a su familia, su iglesia y su comunidad. El segundo texto es “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13, aquí se encuentra el fundamento para tener gozo en medio de la crisis y proyectarse en la voluntad de Dios, sabiendo que la pandemia es una amenaza, pero Jesucristo es el fiel y poderoso amigo que nunca falla. Amén