Cada año los corazones filadelfinos se renuevan en adoración al Padre Celestial, agradecidos por las bendiciones recibidas cada día, en todo lugar y en toda circunstancia. Dios es infinitamente bueno y su misericordia con nuestra amada iglesia nunca ha faltado, los hermanos son testigos del gozo, la esperanza, la fortaleza, la consolación, la sanidad y la fidelidad de sus hijos en el glorioso camino del evangelio.

LLAMADOS PARA ESTAR CON ÉL
levantamos nuestra mirada al cielo y con el corazón de rodillas, exclamamos con gratitud eterna, ¡Bendito y alabado sea su nombre por siempre!. ¡Oh Jehová de los Ejércitos!, porque hasta el día de hoy nos ha guardado. ¡Oh¡ Padre Celestia, usted nos llamó para estar siempre a su lado, la Biblia dice, “.. y los llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y los estableció para que estuvieran con él”. Son 48 años avanzando de su mano, mientras andamos con el poder de su Palabra y la guía de su Santo Espíritu no tenemos temor porque su amor nos da confianza, sentimos su presencia en todo tiempo. Nuestra alma se regocija y alaba su Nombre todopoderoso, tres veces santo, Santo, Santo, santo.

PREDICANDO LA BIBLIA
La Escritura dice: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan 8:31-32. La IFE-EC no tiene otro mensaje que predicar sino la Palabra del Señor Jesucristo, ella contiene la sabiduría, el poder transformador, la paz infinita, la justicia perfecta y sobre todo la libertad para vivir creciendo espiritualmente.
La Biblia dice: “..Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” Romanos 10:15. Sí, con plena convicción la iglesia debe seguir enseñando y predicando el evangelio de salvación, por ello, es muy hermoso ver a los pastores y hermanos que salen por las calles, parques o a las puertas de la iglesia para predicar el evangelio; el Buen Pastor lo hacía cada día en todo lugar y a toda hora, el decía la míes es mucha y los obreros pocos, también hoy es así, son pocos los valientes que muestran con acciones que son luz y sal de la tierra, como el Maestro divino los llamó.

CRECIENDO COMO FAMILIA ESPIRITUAL
Después del hogar, la iglesia es el lugar más seguro para la familia, en ella los hijos son niños hermosos, los adolescentes puros, los jóvenes valientes, los adultos responsables, toda la casa de Dios se perfecciona con ellos. Decimos también, que la iglesia empieza en la familia, no debe haber división entre la familia e iglesia, porque, hemos nacido de nuevo, somos parte de la familia de Dios, es decir, somos parte de una iglesia local, a la vez, parte de una iglesia universal donde todos los creyentes somos hijos de Dios y él es el Padre Celestial. Por tanto, todo en la iglesia, se debe dar en torno al Santo Espíritu que nos habita y con su guía seguir creciendo sin desmayar. Nuestra iglesia sigue creciendo en los orden administrativo, espiritual, evangelístico y teológico, haciendo lo mejor con nuestras pocas fuerzas, pero con fidelidad y con realización propia para la gloria y honra de nuestro Padre Celestial.

POR UNA IGLESIA QUE DURE HASTA LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR
¿Qué es la iglesia para usted en el tiempo actual? ¿Cómo desarrolla su ministerio en la iglesia? ¿Cuáles son sus metas prioritarias? son preguntas que nos ayudan a comprender la realidad en que vivimos donde se requiere la presencia del cristiano como embajador del Señor en el mundo. Cuando el Señor Jesús oró por sus discípulos pidió al Padre que los guardara del mal porque, aunque estaban en el mundo, no eran del mundo. De la misma manera hoy, los cristianos estamos en el mundo, pero no somos del mundo, pertenecemos a la Patria celestial, más debemos tener conciencia de lo que esto significa, como iglesia, somos puerta del cielo y tenemos la gran misión de alumbrar con la luz del evangelio y de dar sabor a la gente con la sal de su Palabra. Es la razón de ser de nuestra amada iglesia, adorar a Dios, y mientras somos peregrinos cumplir con la gran comisión.

Esperamos seguir celebrando la obra del señor en nuestra amada iglesia, es hermoso sentir que honramos al Señor Jesucristo buscando seguir sus pisadas, es motivante saber que los pastores, obreros y ministrantes trabajan con denuedo en todas las actividades planeadas. La Biblia dice “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es, habitar los hermanos juntos en armonía” lo más importante es perseverar en este consejo divino y amarnos los unos a los otros como el Buen Pastor nos ha mandado, mientras continuamos la carrera cristiana con Él, nuestro maravilloso Pastor y Salvador.Amén.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *