CARTA ABIERTA A LOS PASTORES

Noche de paz, noche de amor…dice el himno navideño. Meditaba en este bello cántico que recordamos para navidad mientras escuchaba las noticias de las balaceras en las ferias navideñas, la lista de choques, asaltos, la locura de las compras, en fin… situaciones que son actualmente del diario vivir y que van en aumento. Sin embargo, hay algo que va en detrimento: ¡el pesebre! Casi es una lucha hablar de Jesús y enseñar que de esto corresponde hablar para navidad, precisamente del nacimiento de nuestro Señor, prometido por más de 4000 años y que llegó a ser una realidad en el tiempo de Herodes el Grande.

La población de aquel tiempo estaba esperando un cambio político porque sus gobernantes eran corruptos, un cambio social debido a las injusticias y un cambio religioso debido al hambre espiritual presente. A pesar que, toda la actividad sacerdotal se seguía realizando en el Templo y que todos los maestros seguían enseñando la Ley y los mensajes de los profetas en las sinagogas.

Hasta que, en una noche, unos pastores que cuidaban el rebaño en el campo fueron testigos de un mensaje dado por un ángel que les dijo: «No tengan miedo. Miren que traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy ha nacido en la Ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lucas 2).  Este niño era Jesús, el Hijo de Dios que trae el Evangelio. El Evangelio, nos habla del amor de Dios lleno de gracia manifestado en la venida de su hijo Jesucristo que muere por nuestros pecados. La mejor noticia para la humanidad, la promesa más esperada, el mensaje más proclamado ante un mundo con mucho miedo.

Es en este Evangelio donde debemos permanecer, por ello como pastores también debemos estar atentos y velando para que nuestras convicciones no sean vulneradas. El mensaje para este tiempo es retener la fe: orando, ayunando y estudiando Su Palabra. Queremos que Cristo venga pronto, pero debemos tener claro que su venida implicará eventos que pueden ser muy desagradables para nosotros.

Por ejemplo, los cristianos en Corea del Norte son encarcelados a causa de su fe. Este país es el número uno en la Lista Mundial de la Persecución (LMP) de una lista de 50 países. En el 2023 en todo el mundo fueron asesinados 5.621 cristianos; 2.110 Iglesias atacadas y 4.542 cristianos detenidos. Uno de cada 15 cristianos son perseguidos en América Latina. El 2.021 los países latinos dentro de esta Lista eran México y Colombia, en el 2.022 se sumó Cuba y en este 2.023 se agregó Nicaragua. El espíritu de Herodes, de Caín, de Amán, de Esaú, y otros busca predominar, pero mayor es el Espíritu que opera en nosotros. Tenemos su promesa “las puertas del Hades no prevalecerán” (Mt. 16:18). Por lo que nosotros constituimos una resistencia.

Recordemos que la comunidad de fe es muy valiosa, por ello traigo a la memoria la pequeña comunidad de los recabitas. Ellos fueron instruidos por Recab que les dio expresas instrucciones de vivir como nómadas en el campo a preferir irse a vivir a las ciudades como una forma de hacer resistencia para no olvidarse de la dependencia de Dios; además que tenían prohibido beber vino.

Los recabitas atacaron fuertemente a los adoradores de Baal en tiempos de Elías. Y la historia de esta comunidad sale a relucir en Jeremías capítulo 35, cuando el profeta los invita a beber vino, el cual no aceptan porque ellos tenían un fuerte compromiso con las instrucciones que su líder les había dado unos 300 años antes.

Dios alabó a esta comunidad por la obediencia que habían tenido por generaciones a su líder, que era un hombre que había muerto hacía mucho tiempo, más reprendió al pueblo de Israel porque no eran obedientes a pesar que el mismo Dios les había hablado por siglos por medio de sus profetas a los cuales asesinaron. Este capítulo 35 de Jeremías termina con la bendición a los recabitas pero para Israel fue el castigo, que se tradujo en la pérdida de la tierra, la destrucción del templo y las ciudades, la casta real y la sacerdotal, y con el pueblo de esclavo en Babilonia. Al regreso del cautiverio, vemos a los descendientes de los recabitas ayudando a Nehemías en la reconstrucción del muro de Jerusalén.

La Iglesia Filadelfia en el Ecuador también es una comunidad de fe que tiene sus héroes, no es idolatría recordarlos, sería un error olvidar sus lineamientos y su discipulado. Ellos ya duermen, y las generaciones que les siguieron están al frente, un día tampoco estarán, es la ley de la vida; sin embargo, es un deber pensar en el futuro y disponerse con esfuerzo en su gracia y preparar a obreros fieles e idóneos para enseñar (2 Ti 2:1) que continuarán, porque la Iglesia del Señor Jesucristo tiene una visión, una misión y un testimonio que dar. No lo olvidemos.

Por esto, de cara al año 2.024 la Iglesia Filadelfia en el Ecuador dice otra vez: ¡Sí, Jesús! Por una iglesia que dure hasta la segunda venida del Señor.

Pra Blanca Auristondo, PMG.

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