Los ojos humanos, muchas veces han visto los llamados rascacielos, edificios o inmensos estadios deportivos con diseños, de arte, colorido, columnas que se sostienen en sus bases, pues exactamente, el terreno ha sido estudiado por geólogos, ingenieros, diseñadores, y más, la mano de obra tendrá que ser por un ejército de hombres que conocen a conciencia el área de la construcción, y por último el colorido del mismo, por mano de obra de pintores de edificios, que pensaron y vieron por donde nace el sol y adonde duerme; las estaciones de invierno, verano, otoño y primavera que cuando en su real tiempo se presenten, no perjudiquen, a la “obra espectacular creada”. Pues este ejemplo, es muy igual con la educación y construcción del “ser vivo” es decir el bebe al nacer en este mundo.


El hombre y mujer al unirse, casarse, por amor, el futuro es inmediato, la descendencia se hizo presente, a veces viene un recién nacido, otras veces son mellizos, o trillizos, o cuatrillizos; según el caso, la crianza, instrucción parvularia, primaria, y secundaria, son quince años de arduo trabajo, cuyas bases, tienen que estar muy bien entretejidas con la educación en el hogar, buenos hábitos, costumbres sin errores, vocabulario del entorno familiar, sin gritos, ni palabras torpes y groseras, la enseñanza del amor, y temor a Dios es la ROCA FIRME, donde se asentará el edificio humano que está dejando la niñez, adolescencia, y que la juventud, sea fuerte, y que ningún viento solano, o tempestades lo asusten, o la acomplejen con el triste concepto, “que soy pobre” y para tener dólares en sus manos frecuenta los terrenos bajos, oscuros y tenebrosos, pues la plata fácil, nunca sostendrá un edificio humano fuerte, caerá rápido a la pandilla, sicariato y más.


El edificio humano, los hijos e hijas se sostienen por la base física, material, moral, espiritual que los padres y madres edificaron, con amor y fortaleza las enseñanzas bíblicas transparentes impartiéndolas a su descendencia. Recuerden hasta los últimos días de sus vidas: padre y madre son espejos donde sus hijos se miran todos los días, ellos hablan como usted, caminan como usted, y repiten su vocabulario, porque ellos son la fiel copia del original de ustedes, pues ustedes son EL ESPEJO que sus hijos revisan y luego repiten sus actos.


La Biblia, Palabra y Voz de Dios no se equivoca, cuando nos dice, una orden, sin falla, sin error:
Proverbios 1:8 «Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre«
Proverbios 24:3 «Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará;»
Salmo 101: 2 . . . . En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.

Pastora Heriberta Marlene Vergara de Abad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *